El
estilo es una expresión
de nuestra individualidad,
cada mujer tiene su propio estilo, y
proyecta una imagen, ya
sea buena o mala. El estilo de una persona denota
sus características personales, tales como
su personalidad, sus gustos, preferencias, actividades
sociales, empresariales, etc. A través de
nuestro estilo, nos damos a conocer.
Actualmente
resulta positivo tener determinado conocimiento
de nuestra imagen, para poder desempeñarnos
con éxito y seguridad en todos los ámbitos.
Como se mencionó anteriormente, cada una
tiene un estilo, y es importante saber identificarlo
y saber llevarlo.
Posiblemente,
después de leer este artículo, te
sientas identificado con uno o algunos de los estilos
que te detallaremos, pero lo fundamental es saber
usarlos o combinarlos según la ocasión.
1. Estilo Casual:
El cual proyecta una imagen de accesibilidad
y amistad, una personalidad abierta, sencillez y
energía. Sus fortalezas consisten en atraer
amigos y diversión, su vestuario es simple.
2.
Estilo Tradicional: Proyecta
una imagen conservadora, como su guardarropa, tiene
piezas fundamentales, habitualmente llamadas “comodín”.
Transmite lealtad y credibilidad, responsabilidad
y confianza. Genera respeto , hace lucir con capacidad
para el trabajo, madurez y conocimientos.
3.
Estilo Elegante: Proyecta
una imagen de refinamiento y alto estatus, da sensación
de seguridad y éxito en sí mismo,
por lo que genera admiración y prestigio.
Como beneficio, poseer ropa fina, ahorra dinero,
ya que la elegancia requiere el uso de prendas de
buen corte y calidad, por lo que duran más
tiempo.
4.
Estilo Romántico:
Demuestra una imagen cálida y bondadosa,
transmite calma y paz. Comunica frescura y jovialidad,
lo cual es favorable para la interacción
personal.
5.
Estilo Creativo:
Se
luce espontáneo y original, innovador, libre,
favorece la individualidad y creatividad de la persona.
6.
Estilo Seductor: Proyecta
una imagen atractiva y sensual, provocativa y sugerente.
Provoca atracción y confianza en sí
mismo y motiva al cuidado del cuerpo.
7.
Estilo Dramático:
Denota una imagen dominante y sofisticada, da la
idea de tener una personalidad agresiva e intensa,
su fortaleza es llamar la atención.
Otro detalle a tener en cuenta, es saber reconocer
qué estilo va con qué personalidad,
no es bueno tratar de aparentar algo que no se es,
o con lo cual no se siente cómoda. Lo importante
es destacar las fortalezas y disimular los defectos.